miércoles, 4 de abril de 2007

Cacería



La tradicional caza primaveral de focas en Canadá comenzó ayer en el Golfo de San Lonrenzo. La cuota de animales que los cazadores pueden abatir ha sido fijada este año por las autoridades en 270.000 cabezas según un periódico inglés. Como cada año allí acuden a parte de los cazadores, los miembros de Greenpeace para oponerse. Este tema tiene dos puntos a devatir, uno sería si es moral y/o ético matar cada años miles de focas y el otro sería si es bueno que se vaya a estos sitios ya que cada vez que se acude se rompen áreas bastantes amplias de hielo. Cada año por culpa del calentamiento global las zonas polares son cada vez menores y de menor resistencia. Alguno de los testigos de las cacerías de los últimos nueve años afirma que nunca había visto el hielo en tan penosas condiciones, esto ha hecho que la población de focas sea mucho menor que otros años ya que muchas han muerto ahogadas a falta de hielo firme donde descansar. Es por eso que este año van a salir solo cuarenta barcos con el objetivo de matar todas las focas hasta llegar a la cantidad antes mencionada que es más baja que cantidades de años anteriores en unos 65.000 ejemplares. Lógicamente, la mayor parte de las focas se encuentran en las zonas con mayores zonas heladas y llegan ya a los 5,5 millones de focas en estas zonas, lo que viene a ser una superpoblación de focas que no paran de sumarse ya que nosotros hemos roto una parte de la cadena alimentaria.
Esto es, por culpa de el calentamiento global que nosotros hemos generado muchas especies han desaparecido y muchas otras están en peligro y algunas de ellas eran especies que se alimentaban de las focas y como estos ya no están las focas son cada vez mas. Y ahora nos toca a nosotros hacer que esa parte del ciclo alimentario de cumpla. Pero esto cada vez va a peor, y al final se nos va a ir de las manos.